He aquí una sección que te ayudará a comprender mejor los encuentros en los que deseas apostar.
* Historial de los encuentros:
Siempre es interesante consultar el historial de encuentros entre dos equipos. Esto puede darte una cierta idea del resultado del encuentro. En efecto, así podrás darte cuenta de cuáles son las ovejas negras de ciertos equipos, incluyendo a los favoritos. Por ejemplo, el Lyon no le ha ganado como local al Rennes desde hace 4 años; el Atlético Madrid le gana con frecuencia al Barça jugando de local, particularmente cuando el Barça está teniendo una excelente temporada.
Sé consciente de que el fútbol es una ciencia inexacta y ten en cuenta esta inexactitud.
Además, después de una derrota abultada en un partido, el equipo que se ha visto ridiculizado evidentemente querrá lavar su imagen en el siguiente partido.
* El calendario de los oponentes
El calendario puede ser un indicador que no hay que olvidar. Si deseas apostarle a un equipo que acaba de jugar un partido de la Champions League, sé consciente que los 11 titulares no serán forzosamente los mismos para afrontar un partido de Liga.
Esto también se aplica en los encuentros de la Copa del Rey. Generalmente, los equipos importantes no le ponen mucho interés porque desean reservarse para la Liga.
Tras un encuentro de 120 minutos en una Copa, este equipo no va a ser claramente de los más frescos a la hora de jugar un partido, 2 o 3 días después.
* El estado de forma
Las series de resultados son a menudo buenas consejeras antes de apostar. Es importante considerar la utilidad de diferenciar los resultados como local o como visitante. En efecto, algunos equipos serán llevados en volandas por su afición, mientras que para otros la presión del público les impedirá soltarse. De la misma manera, ciertos equipos al jugar al contraataque rendirán mucho mejor como visitantes que como locales.
Ciertos equipos tienen ciclos que a menudo se repiten en el curso de las temporadas. Pueden tener un período de caída al principio antes de hacerse muy competitivos en la segunda mitad del campeonato.
Lo inverso también es posible. A menudo, se trata de equipos pequeños que siembran la confusión en lo alto de la clasificación antes de sucumbir en los últimos encuentros.
* Maestro del juego, ¿estás allí?
Algunos equipos dependen de ciertos jugadores. Habrá, pues, que informarse sobre la presencia de estos jugadores antes de lanzarse a apostar. Un jugador será considerado importante si destaca en su puesto y si, en general, disputa todos los encuentros como titular cuando está disponible. En efecto, un jugador importante puede estar ausente por varias razones: sanción, lesión, motivos personales.
Debes juzgar si su ausencia podrá ser compensada, o si ésta dañará a su equipo.
* La motivación
La calidad de los jugadores es un factor innegable en un equipo. Pero su fuerza puede ser puesta a dura prueba según el nivel de motivación.
Un equipo grande que debe enfrentarse a un club pequeño en un partido de Copa es el ejemplo perfecto. El club grande estará medianamente motivado, mientras que para el club pequeño será el partido del siglo.
Además de esto, un equipo que se ha asegurado la permanencia, pero que no podrá tampoco jugar los sitios europeos seguramente se dejará ir al final de campeonato. Así, equipos presuntamente más débiles tendrán mayores posibilidades de ganar.
* La atmósfera interna del club
El resultado de un partido se juega sobre el terreno, pero una atmósfera nefasta en el seno de un equipo puede decir mucho sobre su futuro rendimiento, como le pasó en su día al Barça de Rijkaard y Ronaldinho.
En cambio, no es raro que un equipo entre la espada y la pared se esfuerce para salvar la cabeza de su entrenador. También, cuando se da un cambio de entrenador no es raro que tenga un impacto psicológico que lleva a una victoria en el primer partido del nuevo entrenador (Entrenador nuevo, victoria segura). Sin embargo, puede ser útil esperar a ver cómo reacciona el equipo bajo el mando del nuevo técnico antes de apostar.
* Factores extra deportivos
Factores tales como la meteorología, el estado del terreno y el cansancio debido al viaje también pueden influir sobre un partido. Un mal terreno reducirá la diferencia entre un equipo grande y uno inferior, porque la técnica será menos determinante que el físico.
Las condiciones meteorológicas también pueden sobrepasar a ciertos jugadores. Ciertos jugadores africanos o sudamericanos no están acostumbrados a disputar encuentros bajo la nieve o bajo un fuerte aguacero.
Múltiples viajes en un mínimo de tiempo tampoco son fáciles de sobrellevar para un equipo que debe sacar ventaja de un momento a otro.
Finalmente, la altura debe ser tomada en cuenta. La altura a la cual juega el equipo de Bolivia (más de 3000 metros) a menudo le da una ventaja sobre sus adversarios poco acostumbrados a la falta de oxígeno durante un partido.



