El Secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, viene trabajando desde hace tiempo en lograr una mayor transparencia en el deporte y en todas las actividades que se relacionan con el deporte. Hasta ahora ha tenido 2 importantes logros, como la Ley antidopaje y la reforma necesaria del Código Penal para que el fraude deportivo sea considerado un delito.
Ahora está a punto de presentar al Congreso una nueva ley para controlar las apuestas deportivas, conocida como “Ley del deporte profesional”, que contempla esta actividad relacionada, en principio, con el fútbol, el deporte que concentra la mayor cantidad de dinero en apuestas.
Lissavetzky ha solicitado el asesoramiento de deportistas profesionales y el objetivo principal es evitar situaciones como las producidas en los últimos días en Italia y Suiza, donde hubo sospechas de fraude en dos encuentros de fútbol. En el proyecto de ley se contempla la participación de los equipos de fútbol en las ganancias que generen las apuestas, por exigencia de los mismos clubes, especialmente teniendo en cuenta que son las primeras divisiones las que generan los mayores beneficios para las casas de apuestas. Todavía no queda claro que sucederá con el resto de las divisiones y con otros deportes.
El Gobierno no percibe impuestos por esta actividad ya que las empresas se encuentran registradas en sitios como Andorra, Malta, Liechtenstein o Gibraltar pero, por el momento, no es ésta la mayor preocupación de las autoridades sino lograr que los clubes reciban una parte de las ganancias que generan.
Con respecto a las sedes o lugares donde se harán las apuestas según esta ley, quedará en la decisión de cada Comunidad Autónoma.




