El ambiente del futbol europeo se ha visto sacudido en los últimos días a raíz de sospechas de fraude en partidos jugados en Italia y Suiza. En Italia se trató del encuentro entre el Catania y el Chievo, 2 clubes de primera división. Las primeras alarmas fueron dadas por las casas de apuestas, que detectaron una cantidad inusual de apuestas al resultado 1-1 en ese partido, resultado que finalmente se dio. El Ente de Monopolios informó de la situación a la Liga y la Federación de Fútbol Italiana (FIGC).
Sin embargo el presidente de la FIGC, Giancarlo Abete, prefirió no ahondar en el tema, diciendo que todavía no había ninguna prueba de que las sospechas tuvieran fundamente. Del mismo modo el delegado del Catania, Pietro Lo Monaco, aclaró que el club está dispuesto a iniciar querella contra aquellos que ensucien su imagen.
Un hecho similar ocurrió en Suiza en el caso del partido entre Sión y Grasshopper, en el que este último equipo venció 2-0, luego de la expulsión del jugador de Sion, Serey Die, ocurrida a los 38 minutos de juego. El jugador marfileño agredió en forma visible y muy cerca del árbitro a un rival, lo que le valió la salida del campo. Christian Constantin, presidente del Sión, declaró que fue advertido por un amigo que en una casa de apuestas de Londres se aconsejaba apostar por la victoria del Grasshoper debido a que el partido sería “especial”. Este hecho alertó a Constantin quien ahora sospecha también de las anteriores expulsiones de Die, ya que acumula 4 en 18 partidos. El club presentó una denuncia en la Fiscalía suiza.




